En esta semana mayor, un sábado el Diablo citaba a sus ‘adeptos’ al Estadio de Techo a las dos de la tarde, el cual convocó gran parte de la hinchada que lo sigue a donde quiera que vaya. Bogotá FC era el equipo que se enfrentaría a un América que trataba de calmar las ansias de los asistentes y quienes lo verían por televisión para todo el país.

El objetivo era claro, ganar o ganar porque ya habían tres fechas consecutivas sin sumar de a tres y seguir con un invicto que sobre el papel era ponderado pero a punta de  empates era algo insulso.

Muchas veces las estadísticas y las apuestas no salen como se creen, un América que no había perdido y un Bogotá FC que en sus últimos cuatro partidos no había ganado y estaba en el lejano puesto doce, traía a la mente la famosa batalla bíblica de David contra Goliat la cual terminaría igual que aquella historia.

Sonaba el silbato del juez y ambos equipos comienzan el debido encuentro, un estadio que claramente tenía en gran mayoría hinchas del América de Cali, no por nada le llaman ‘la pasión de un pueblo’, un pueblo que se ve pisoteado por un juego soso, flojo e incompetente ante un imberbe equipo de Bogotá que en muchos pasajes del partido hizo verle un calvario a un América que empolva su historia cada día más en los anaqueles de antiguas glorias.

Con muy poco y con desatenciones defensivas (¡otra vez!), el local se va arriba gracias a un juvenil llamado Fabián Zambrano que aprovechando la soledad del área custodiada por Ramón Córdoba y Dairin González, remata tibiamente al arco de Bejarano y con eso fue suficiente para que el partido lo ganara el club de la capital, que debido a su inexperiencia al definir  pudo lapidar con creces a un América que carga una cruz de inoperancia más pesada que esa categoría B.

Como el semestre pasado, el conjunto escarlata sigue con el mismo dolor de cabeza, el defensivo, donde se contrataron jugadores que no se diferencian de sus antecesores: no se le puede llamar refuerzo a un elemento que comete los mismos errores.

América jugó un partido para olvidar… aunque estos partidos deben recordarse para no cometer los mismos errores, un equipo que su primera opción de peligro es al minuto 48 genera muchas dudas, un Farías solo batallando e impotente y un Del Valle que solo se vio para no fallar a la cita con el fuera de lugar; un Ferreira que aún se espera su aporte y unos refuerzos a los que les son evidentes la falta de continuidad. América es un mar de incertidumbre donde todos buscan culpables y tienen posibles soluciones a un presente que ante el hincha genera un dolor insoportable.

Sí, el camino es largo, pero estos puntos perdidos esperemos no hagan falta y que en octubre no se esté contando monedas para lograr el famoso punto ‘invisible’ o la misma clasificación… sí, el ascenso es en noviembre pero por el bien de todos es momento de ir haciendo correctivos antes que sea tarde. Ojala que esta semana venidera comience el camino de resurrección de una Mechita que parece extinguirse de a poco frente a  sus fieles.

Gracias por haber tomado unos minutos para leer, hasta la próxima…

Julian Sanclemente – @Sanclemente16 – Deporte Total.

(Fotografía: Colprensa)

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